MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

ENTREVISTA | Ramsés Campos: 20 años de historia en Espartaqueadas Deportivas

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• El reconocido stylist jalisciense relata su evolución de atleta a impulsor del deporte popular

A sus 33 años, este maquillista profesional y stylist internacional de Arandas, Jalisco, divide su vida entre la estética y el voleibol; en su memoria vive la transformación de este municipio considerado "Atenas de la Mixteca poblana".

La primera vez que Ramsés Campos viajó a Tecomatlán, Puebla, cuna del Movimiento Antorchista Nacional (MAN), tenía trece años. Hoy, veinte años después, vuelve la mirada a ese recuerdo con una mezcla de asombro y orgullo.

“Dentro de la cancha no importa quién eres o cómo eres; importa tu disciplina y tu entrega para representar dignamente a tu estado”.

“Para mí fue una experiencia única, una oportunidad única también porque representar a tu estado a nivel nacional son oportunidades que se presentan muy pocas veces en la vida”, enfatizó en entrevista sobre aquel primer viaje en 2003, donde comparte su historia, su visión del deporte y su llamado a las nuevas generaciones.

Para la edición 2026, Ramsés liderará equipos en atletismo, futbol y voleibol, reforzados con talento de diversos municipios de Jalisco y su mensaje para los jóvenes jaliscienses que participarán es claro:

“Disfruten mucho. Abracen sus nervios, porque si no hay nervios, no hay competencia. No quieran demostrarle nada a nadie; sean mejores que ayer y luchen por ese sueño en la cancha. El nivel de Antorcha es increíble, no le pide nada a ninguna olimpiada nacional”.

¿Cómo y cuándo fue tu primer acercamiento a la Espartaqueada Deportiva?

Hace veinte años fui a mi primer nacional en Tecomatlán, Puebla. Tenía trece años. Para mí fue una experiencia única, porque representar a tu estado a nivel nacional es algo que se presenta muy pocas veces en la vida.

Tuve la fortuna de ser invitado por Óscar Serpa, a quien todos llamábamos “La madre”, una persona que nos formó y nos guio. Él integraba equipos con talento de distintos municipios de Jalisco e incluso invitaba jugadores de otros estados para reforzar la selección.

En esa primera participación, en la decimoquinta edición de la Espartaqueada Deportiva, logramos el primer lugar en voleibol femenil y varonil, categoría libre y semiprofesional. Fue algo muy emocionante.

¿Qué cambios has visto en Tecomatlán a lo largo de estos años?

La evolución ha sido increíble. Yo asistí cuando había muy poca infraestructura: calles de tierra, dormíamos en escuelas o en sleeping bags bajo los árboles. Hoy existen instalaciones de primer nivel, la Villa Estudiantil, la Casa de la Cultura y un teatro que vamos a conocer en esta edición.

Es impactante porque es un municipio pequeño, entre cerros, muy retirado, pero con instalaciones que en muchos municipios de Jalisco no tenemos.

¿Qué disciplinas has llevado a competir?

Empezamos únicamente con voleibol, pero en 2020 me dieron la oportunidad de llevar más disciplinas: futbol, atletismo y nuevamente voleibol. Ahora para esta edición llevamos equipos juveniles en atletismo, futbol, basquetbol y voleibol, reforzados con jugadores de distintos municipios. Es un orgullo no sólo representar a un municipio, sino a todo el estado.

¿Consideras que este tipo de eventos deberían tener mayor impulso gubernamental?

Sí. Hace falta más activación deportiva en los municipios. Estos eventos motivan a los jóvenes a entrenar, a competir y a superarse. Aquí no se compite por dinero; se compite por amor al deporte y por representar dignamente a tu estado.

Yo pedí apoyo en varias ocasiones a ayuntamientos anteriores y siempre fue negado. Por eso dejé de solicitarlo y ahora organizo el torneo más grande de Arandas con patrocinadores independientes.

Creo que los gobiernos deberían brindar al menos un apoyo mínimo a los deportistas. El talento existe; lo que muchas veces falta es respaldo.

Se suele pensar que las organizaciones populares son cerradas. ¿Has vivido discriminación dentro de la Espartaqueada?

Nunca. Al contrario. Siempre hemos llevado equipos de la comunidad Lgbtqi+ y el trato ha sido muy bonito. Dentro de la cancha no importa quién eres o cómo eres; importa tu disciplina y tu entrega.

Fuera de la cancha terminamos siendo amigos de personas de futbol, beisbol, atletismo, basquetbol. Es un ambiente de unión y respeto. Incluso puedo decir que siempre nos han tratado con mucha calidez.

¿Cómo describirías la hospitalidad de la gente de Tecomatlán?

Increíble. Desde la primera vez, cuando tenía trece años, una señora que vendía duros preparados nos invitó a cenar a su casa a todo el equipo. Éramos muchos. Nos recibió con una generosidad impresionante. Ahí entendí que la gente de Tecomatlán tiene un corazón muy grande. Siempre quieren que los visitantes se sientan en casa. Esa calidez es algo que no se olvida.

Has mencionado que el deporte debe vivirse sin fines de lucro. ¿A qué te refieres?

Hoy muchos torneos se mueven por dinero, “no juego si no me pagan”, “no voy si no gano”. Yo siempre les digo a mis jugadores que lo hagan por crecimiento, por fogueo, por experiencia.

El deporte es pasión, disciplina y formación personal. No toda la vida vamos a vivir de él. Por eso hay que hacerlo por amor y no por lucro. En la Espartaqueada el apoyo que brinda la organización es muy valioso, porque permite competir a nivel nacional sin que el factor económico sea una barrera.

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