Después de nueve días de grandes competiciones, el Movimiento Antorchista dio por finalizada su XXII Espartaqueada Deportiva Nacional, cuyo medallero estuvo encabezado por Puebla, seguido de Michoacán y Estado de México en segundo y tercer lugar, respectivamente. En el evento de clausura, Aquiles Córdova Morán, Secretario General de la organización, dijo que México y el mundo necesitan más que nunca que la juventud se adentre al pensamiento crítico: “El mundo depende que tomemos el partido correcto, que el pensamiento crítico les diga que el futuro depende de la alianza con los que defienden el progreso y la paz”.
Pareciera que estar pegado al celular es un acto volitivo, de voluntad del individuo, y hay quien, a veces, argumenta la práctica como un acto de su “libertad”, pero cuán equivocada es esta concepción.
Uno de los grandes retos de todos los gobiernos de México, así lo afirman, es reducir la pobreza. Es una de las principales promesas de campaña de candidatos presidenciales y de candidatos a gobiernos de los estados: despertar la esperanza de los más necesitados para manipular el voto del electorado.
Tal vez para algunos la Espartaqueada Deportiva sea como un evento cualquiera, un evento más de los que está acostumbrada la gente a ver en la televisión o anunciarse en redes sociales.
La labor titánica de Antorcha para realizar la XXII Espartaqueada Deportiva Nacional en la cuna de la Mixteca baja poblana, Tecomatlán, donde más de 30 mil deportistas de todo el país se han dado cita para participar en las diferentes disciplinas deportivas, así como en sus diversas categorías y ramas, no ha sido una tarea sencilla.
Algunos analistas geopolíticos explican la brutal agresión de Estados Unidos a Irán como una maniobra de su actual presidente, Donald Trump, para desviar la atención de la población de este país, dado que este mandatario está metido hasta el cuello en el escándalo de los llamados "archivos Epstein"